Que el dolor vino a postrarse donde la felicidad estaba, que me acostumbre a perder, no cuento con lo que contaba, que todo tiene su final, que en esta vida todo se acaba. Ya me acostumbre, me convenci que nada es para siempre, el que confia en lo eterno a su corazon le miente, cosas pasan por tu mente muy repentinas.
